Estimulación Temprana – De cero a un año

31 Jul Estimulación Temprana – De cero a un año

La estimulación temprana pretende darle una mejor oportunidad a los niños para desarrollarse en su máximo potencial en las diferentes áreas. Es importante recordar, que a pesar de que existen diferentes pautas en el desarrollo de acuerdo con las edades, cada niño(a) es diferente y se va a desarrollar a su tiempo, no hay que forzarlos y siempre hay que respetarlos.

 

La más conocida es la estimulación temprana en el desarrollo motor, misma que se subdivide en dos: motricidad gruesa, que son los movimientos de las extremidades; y motricidad fina que son movimientos con las manos y los dedos, y son más precisos.

También abordaremos la estimulación temprana socioemocional, que es el área donde aprenderá a identificar, controlar y expresar emociones, y además desarrollará la capacidad de relacionarse con otros y con el ambiente.

El área de la estimulación temprana del lenguaje es aquella donde el bebé desarrollará habilidades que le permitirán relacionarse, expresarse y comprender a su entorno. Finalmente, abordaremos la estimulación temprana en el área cognitiva, que es la encargada del pensamiento, la capacidad de poner atención, la memoria, el razonamiento y el entender, relacionar y adaptarse frente a nuevas circunstancias.

 

De 0 a 3 meses es recomendable realizar ejercicios para que levante y controle la cabeza. Este ejercicio consta de recostar a tu bebé boca abajo con los brazos extendidos y atraer su atención con algún juguete. Después ponerlo boca arriba y con mucho cuidado, levantarlo de los brazos y volverlo a acostar. Luego, nuevamente ponerle boca abajo y acariciar su columna vertebral con las yemas de los dedos de arriba hacia abajo siempre. Al final, cargarlo y ayudarle a detener la cabeza.

 

Para los brazos y las piernas, acuéstalo boca arriba, levanta y baja sus brazos y puedes cruzarlos sobre el pecho. Para las piernas, flexiónalas y estíralas con mucho cuidado, recuerda que son muy frágiles y flexibles. Al final, dale masaje desde los hombros hasta las manos y luego con cada dedo, empezando desde la palma de la mano, hasta la punta del dedo y si abre la mano, le puedes poner un juguete (sonaja) y cerrarle los dedos. También realízale, un masaje desde de los muslos hasta los pies.

 

Imita los sonidos que tu bebé haga, de una manera suave y también motívalo a que lo siga haciendo. Sonríe y háblale cuando le cambies el pañal, lo bañes, lo duermas y le des de comer; trata de ser muy expresivo, corporal y facialmente.

 

En esta edad, los bebés se dan cuenta de los cambios de voz y los tonos que usas; trata de que sean con afecto y suaves. También intenta hacerle caricias y sonreírle mucho, cada vez que te dirijas hacia él/ella, hazlo por su nombre.

 

De los 4 a los 6 meses, acuesta a tu bebé boca abajo, ponte detrás de él/ella llama su atención con una sonaja o un cascabel, para que voltee por sí mismo e incluso gire hacia arriba. Después intenta nuevamente boca abajo y pon un juguete cerca de él, pero que implique movimiento; después pon las palmas de tu mano sobre las plantas de sus pies y empújalo lentamente y suave, de forma que le ayudes a que se vaya impulsando.

Acomódalo boca arriba y ayúdalo a que se levante para sentarse, lento y suave. Cuando logre sentarse, despacio muévelo de un lado a otro, para que tenga un mejor equilibrio.

 

Entrégale una sonaja o algún juguete con el que pueda sostener y enséñale a agitarlo, puedes darle a tocar diferentes cosas con diferentes texturas, explícale cómo se siente y pregúntale si le gusta cómo se siente. Deja que se meta los juguetes a la boca (limpios), esta es la forma en que ellos conocen el mundo. Con su mano, toca diferentes partes de su cara y cuerpo y menciona en voz alta sus nombres (ej. nariz, ojos, etc); también ayúdalo a que aplauda y aplaude con él/ella.

 

Cuando emita ruidos, imítalo y también respóndele con su nombre y hazle preguntas, intentando tener una conversación con él/ella y trata de hacerlo de frente, cara a cara y que te vea a los ojos. Háblale con palabras cariñosas y de amor y sonríe cuando lo hagas. Ponlo(a) frente a un espejo y pregúntale quien es el/la que está ahí, explícale con su nombre que es él/ella.

 

De los 7 meses al año, sienta a tu bebé en el suelo y pon un juguete a su vista para que gatee hacia él. Si tu bebé no gatea, con la ayuda de un reboso o una tela puesta en su pecho y panza, acuéstalo boca debajo de manera que lo ayudes a ponerse en la posición de gateo.

Cuando tu hijo(a) ya empiece a pararse, enséñale a que se ponga de rodillas y después con la ayuda de un mueble o tú mismo, se pueda detener para poner un pie adelante, apoyarse y después el otro para pararse. Una vez que logre pararse, motívalo a caminar y ayúdalo, dejando que se prense de tu mano.

 

Deja que tu bebé agarre y coma solo algunas comidas, como cereales, galletas y trata de que agarre sus propios cubiertos (de plástico) y enséñale como llevársela a la boca. Juega con él/ella a aventarle una pelota grande y que te la tenga que aventar de regreso. Enséñale a que meta y saque objetos de una cubeta o un bote. Bajo supervisión, enséñale a meter semillas u objetos chiquitos en una botella o bote pequeño. Deja que juegue con masas o plastilina y que agarre hojas de papel que haga lo que quiera, romperla o arrugarla.

 

Continúa hablándole en diferentes tonos muy marcados; si quieres hacerle preguntas, que la entonación cambie, por ejemplo, si quiere más, si tiene sed, etc. También cantarle canciones y leerle o contarle cuentos, son momentos de convivencia y de aprendizaje. Cuando empiece a decir nuevas palabras, celébralo y motívalo a que siga haciéndolo.

Puedes ir empezando a decirle instrucciones cortas como “ven”, “pásame”, etc. Y enséñale los nombres de las coas, por ejemplo, cuando le des de comer (cuchara, plato), cuando lo vistas (camisa, vestido), etc. Puedes ir enseñándole el nombre de los animales y los ruidos que hace cada uno.

 

Es importante que conviva con niños de su edad, donde puedan jugar e integrarse a diferentes actividades; explícale cómo se juega y reglas sencillas que tenga que saber. Es bueno que crees hábitos con él/ella; tanto en horarios de comer, bañar, dormir, como en rituales como guardar los juguetes que usó después de usarlos, lavarse las manos antes de comer, etc.

Juega con él/ella el clásico juego de “peek a boo”, donde con una cobija o alguna tela le tapes la cara diciéndole “dónde está ______ (con su nombre)”, y luego le quitas la tela y le dices “aquí está”.

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